Encierros de Cuéllar: tradición y culto al toro

CuéllarSegovia. La mañana del Domingo de Toros se levantó con bruma en el mar de pinares que marca el límite al norte con Valladolid. El corazón de Castilla la Vieja. Desde el alto de Las Hontanillas nos perdemos en el sinuoso horizonte. La Mujer Muerta, la Bola del Mundo, los Siete Picos. Guadarrama es la muralla que nos separa de la civilización. Bendita montaña. -Encierros de Cuéllar-.

Aguardamos expectantes. Pastas, anís, aguardiente. Hay que coger fuerza. Y el pañuelo rojo al cuello, no lo olviden. La sierra comienza a difuminarse. Son los toros -y los caballistas- que ya han salido de los Corrales del Cega. A nuestros pies, en el Descansadero, están los sembrados donde desde tiempo inmemorial han pasado los toros. Porque Cuéllar y toros son prácticamente sinónimos.

El paso de la manada por el molino del Botiller cambia el recorrido de pinar a campo abierto. Los caballistas tienen que emplearse para que no se escape ningún toro. Y es aquí, en el Descansadero, en el rastrojo de las Hontanillas, antes del paso de la autovía, donde la belleza del encierro adquiere una singularidad sin par.

Este es uno de los puntos donde podrás disfrutar de esta primera parte de Los Toros del Pueblo desde Cuéllar. Los encierros más antiguos de España. Recorremos junto a los cuellaranos los momentos más importantes de sus fiestas. El Baile de Ruedala probadilla, el Encierro de Promoción y la alegría de las peñas en el chateo. Descubre Cuéllar y cuidado… porque el que va, repite.

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