Isaac Fonseca

La dureza de una novillada de cara y cruz

¡Qué pasa, chavalería! La esperada novillada de La Quinta que se lidió en Cenicientos no dejó indiferente a nadie. Serios, en tipo y un pedazo sexto, con hechuras de auténtico toro. La tarde comenzó con tintes dramáticos. El primero, que tenía el augurio en el nombre ‘Malastardes’, se vino arriba después de quedarse crudo en el caballo y provocó el pánico en el ruedo y en las cuadrillas. Tres avisos recibió Jesús Mejías, que sufrió una tremenda cogida en banderillas. Pudo resarcirse con el cuarto, al que toreó al ralentí y cortó una oreja.

Y la revelación de la tarde y de la feria llegó en el sexto con un inmenso Isaac Fonseca (‘Isaac Fonseca, el nombre de la feria’, crónica de Javier Jiménez de la novillada de La Quinta en Cenicientos). Y llegó la polémica: ¿por qué aguantó el presidente tanto en sacar el primer pañuelo? Una faena así de rotunda y bien rematada con la espada es merecedora de premio. Ustedes mismos pueden verlo y valorarlo. Porque, como siempre, os traemos la tarde sin filtros, sin música. Lo que el ojo no ve. El detalle, tal y como se vivió en la plaza. ¡Los toros son del pueblo!

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